Introducción: Rosquillas de Naranja que Huelen a Hogar
¿Quién puede resistirse al aroma inconfundible de unas rosquillas recién hechas? Si a eso le añadimos el toque vibrante y cítrico de la naranja, el resultado es una merienda perfecta que nos transporta directamente a la infancia. Estas rosquillas de naranja caseras no son solo un dulce; son una tradición que se pasa de generación en generación. Olvídate de las versiones secas o demasiado azucaradas del supermercado. Con esta receta, conseguirás unas rosquillas tiernas por dentro y ligeramente crujientes por fuera, con un glaseado de naranja que intensifica su sabor.
Esta receta ha sido optimizada para ser sencilla y apta para principiantes, sin sacrificar ese sabor auténtico que tanto buscamos. La clave está en usar ingredientes frescos, especialmente la ralladura de naranja, que libera sus aceites esenciales al contacto con la masa.
Ingredientes Necesarios para Rosquillas de Naranja Caseras
Para preparar unas 15-20 rosquillas medianas, necesitarás los siguientes ingredientes. Asegúrate de tenerlos a temperatura ambiente antes de empezar para facilitar la mezcla.
Para la Masa de las Rosquillas:
- 500 gramos de harina de trigo de repostería (aproximadamente 4 tazas)
- 120 gramos de azúcar granulada (1/2 taza + 2 cucharadas)
- 100 gramos de mantequilla sin sal, derretida y templada
- 2 huevos grandes a temperatura ambiente
- 100 ml de leche entera (o bebida vegetal), templada
- 100 ml de zumo de naranja natural recién exprimido
- La ralladura de 2 naranjas grandes (solo la parte naranja)
- 1 sobre de levadura química (polvo de hornear), unos 16 gramos
- Una pizca de sal
Para Freír y Glasear:
- Aceite vegetal suave (girasol o maíz) para freír
- 200 gramos de azúcar glas
- 3-4 cucharadas de zumo de naranja para el glaseado
Consejos para Elegir los Ingredientes Correctos
La calidad de los ingredientes marca una gran diferencia. Para estas rosquillas de naranja caseras, te recomendamos:
- Naranjas: Utiliza naranjas de Valencia o navel, que tienen un sabor dulce y jugoso. Lávalas bien antes de rallar la piel para evitar residuos.
- Harina: La harina de repostería (baja en proteínas) te dará una textura más tierna. Si usas harina de fuerza, las rosquillas pueden quedar más densas.
- Mantequilla vs. Aceite: Aunque la mantequilla aporta un sabor más rico, puedes sustituirla por 100 ml de aceite de oliva suave si prefieres una versión más ligera y menos saturada.

Instrucciones: Paso a Paso para Rosquillas de Naranja Perfectas
Sigue estos pasos detallados para conseguir unas rosquillas tiernas y llenas de sabor. El proceso se divide en la preparación de la masa, el reposo, la fritura y el glaseado final.
Prepara los Ingredientes Húmedos y Secos
En un bol grande, mezcla la harina, el azúcar, la levadura química y la pizca de sal. En otro recipiente, combina los huevos, la leche templada, el zumo de naranja y la mantequilla derretida. Asegúrate de que los ingredientes estén a temperatura ambiente para una mejor integración.
Amasa la Rosquilla
Incorpora gradualmente los ingredientes secos a la mezcla líquida, batiendo con una cuchara de madera o espátula hasta que la masa empiece a formarse. Añade la ralladura de naranja en este punto. Traslada la masa a una superficie enharinada y amasa durante unos 5-10 minutos. No te excedas en el amasado; la masa debe ser suave y ligeramente pegajosa.
Reposo de la Masa
Forma una bola con la masa, colócala en un bol ligeramente engrasado y cúbrela con un paño húmedo o film transparente. Deja reposar en un lugar cálido durante al menos 1 hora o hasta que duplique su tamaño. Esto es crucial para la esponjosidad.
Forma las Rosquillas
Una vez que la masa haya levado, desgasifícala suavemente amasando por un minuto. Extiende la masa sobre una superficie enharinada hasta alcanzar un grosor de aproximadamente 1 centímetro. Utiliza un cortador de rosquillas o dos cortadores redondos de diferentes tamaños (uno grande y uno pequeño para el centro) para cortar las formas. Si no tienes cortadores, puedes enrollar pequeñas porciones de masa y formar anillos a mano.
Fritura de las Rosquillas
Calienta abundante aceite vegetal en una sartén profunda a fuego medio. La temperatura ideal para freír rosquillas es entre 170°C y 180°C (340°F-350°F). Fríe las rosquillas en tandas, dándoles la vuelta cuando estén doradas por un lado (aproximadamente 1-2 minutos por cada lado). Retira y coloca sobre papel de cocina para absorber el exceso de aceite.
Prepara el Glaseado de Naranja
Mientras las rosquillas aún están calientes, prepara el glaseado. En un bol pequeño, mezcla el azúcar glas con las cucharadas de zumo de naranja. La consistencia debe ser espesa pero fluida. Sumerge cada rosquilla en el glaseado y déjalas secar sobre una rejilla para que el glaseado se endurezca.
Consejos del Chef para Rosquillas de Naranja Esponjosas
Errores Comunes y Cómo Evitarlos
- Rosquillas Grasosas: Esto sucede cuando el aceite no está lo suficientemente caliente. Usa un termómetro para asegurar la temperatura correcta de 170°C. Si el aceite está demasiado frío, la rosquilla absorberá demasiado aceite antes de cocinarse por dentro.
- Rosquillas Secas o Duras: Este es un error común si te excedes en el amasado o si agregas demasiada harina. La masa de las rosquillas de naranja debe ser suave y manejable, pero no excesivamente densa. Confía en la textura de la masa en lugar de solo en la cantidad de harina de la receta.
- Glaseado Demasiado Líquido: Si el glaseado no se adhiere bien, es probable que la mezcla tenga demasiado zumo de naranja. Agrega azúcar glas poco a poco para espesar. Si está demasiado espeso, añade unas gotas más de zumo.
Variaciones y Alternativas
Rosquillas Horneadas (Versión Ligh)
Si prefieres una opción menos calórica, puedes hornear estas rosquillas de naranja caseras. Precalienta el horno a 180°C (350°F). Coloca las rosquillas en una bandeja de horno cubierta con papel sulfurizado y hornea durante 10-15 minutos, o hasta que estén doradas. El resultado será menos aceitoso, pero igual de sabroso si se glasean calientes.
Toppings Alternativos
- Rosquillas de Azúcar y Canela: En lugar del glaseado de naranja, mezcla azúcar granulada con canela en polvo. Sumerge las rosquillas calientes en mantequilla derretida y luego rebózalas en la mezcla de azúcar y canela.
- Glaseado de Chocolate Blanco: Derrite chocolate blanco al baño maría y úsalo para bañar las rosquillas en lugar del glaseado de naranja.
FAQ y Consejos Finales
Cómo Almacenar las Rosquillas de Naranja
Las rosquillas saben mejor el día que se hacen. Sin embargo, puedes guardarlas en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 2-3 días. Si las guardas en el refrigerador, pueden endurecerse. Para recalentarlas, dales un toque rápido en el microondas o en el horno.
¿Se pueden congelar las rosquillas?
Sí, puedes congelar las rosquillas antes de glasearlas. Déjalas enfriar por completo, colócalas en una bolsa hermética apta para congelador y congélalas hasta por 2 meses. Para descongelar, déjalas a temperatura ambiente y luego aplica el glaseado.
Conclusión: Un Viaje al Sabor Cítrico
Estas rosquillas de naranja caseras son más que un simple postre; son el sabor de la tradición en un bocado. La combinación de la textura esponjosa y el aroma cítrico las convierte en el acompañamiento perfecto para un café o té. Anímate a preparar esta receta en casa y verás cómo conquistan a toda la familia. ¡No hay nada como el aroma de unas rosquillas recién fritas!