Milanesa a la Napolitana Sin Cerdo

by Maria

Introducción: La Versión Sin Cerdo de un Favorito

Pocas comidas evocan tanta nostalgia y confort como una buena Milanesa a la Napolitana. Este plato, un verdadero ícono de la gastronomía rioplatense, es la combinación perfecta de texturas: una milanesa crujiente por fuera y jugosa por dentro, cubierta con salsa de tomate casera, jamón y abundante queso gratinado.

Tradicionalmente, la receta de la milanesa a la napolitana se prepara con cortes de ternera (res) y se corona con jamón cocido. Sin embargo, para aquellos que siguen dietas específicas o simplemente prefieren evitar el cerdo, esta versión adaptable demuestra que no hay que sacrificar el sabor auténtico.

La Base: Elección de Carne y Origen del Plato

La historia de la Milanesa a la Napolitana es tan rica como su sabor. Se dice que nació en Buenos Aires en los años 40 en el restaurante ‘Nápoli’, de ahí su nombre. Aunque la milanesa en sí proviene de la inmigración italiana (de la cotoletta alla milanese), la adición de salsa de tomate, jamón y queso la convirtió en un ícono argentino.

La clave de esta receta es la elección de la carne. Para nuestra versión ‘sin cerdo’, optaremos por cortes de ternera (nalga, peceto o cuadrada) o pechuga de pollo, que absorben perfectamente el rebozado y se complementan a la perfección con el topping. La elección de la base (ternera o pollo) es crucial, pero la verdadera diferencia en esta adaptación está en el jamón que usaremos para la cobertura.

Ingredientes Necesarios para la Milanesa a la Napolitana (sin Cerdo)

Para lograr la textura y el sabor perfectos, necesitarás los siguientes elementos. La lista está dividida en los componentes de la milanesa base y los ingredientes del topping clásico.

Para la Base de la Milanesa (Ternera o Pollo):

  • Carne: 4 bifes grandes de nalga, peceto, cuadrada (ternera) o pechuga de pollo. Asegúrate de que estén tiernizados o cortados finos.
  • Huevos: 2 unidades grandes.
  • Pan rallado: Aproximadamente 200g (ajusta según el tamaño de los bifes).
  • Harina: 1/2 taza para el primer rebozado (opcional pero recomendado para más adherencia).
  • Condimentos: Sal, pimienta, ajo en polvo y perejil picado al gusto.
  • Aceite: Suficiente para freír (aceite vegetal o girasol).

Para la Cobertura Clásica (Topping):

  • Salsa de tomate: 1 taza de salsa de tomate casera o puré de tomate de buena calidad.
  • Jamón cocido: 150g de jamón cocido de pavo o vacuno (el elemento clave para la versión

    Instrucciones Paso a Paso: Prepara tu Milanesa a la Napolitana Sin Cerdo

    Sigue esta guía detallada para lograr una milanesa crujiente por fuera y jugosa por dentro, coronada con los ingredientes perfectos de la napolitana. Esta receta se centra en la técnica de cocción y el armado para un resultado espectacular.

    1. Prepara el Rebozado de la Milanesa

      En un plato hondo, bate los huevos y sazona generosamente con sal, pimienta, ajo en polvo y perejil picado. En otro plato, coloca el pan rallado. Si usas harina como paso intermedio (recomendado para un rebozado más grueso), colócala en un tercer plato.

    2. Procesa la Carne

      Si la carne no está lo suficientemente tierna, golpéala suavemente con un mazo de cocina. Seca los bifes con papel absorbente (esto es crucial para que el rebozado se adhiera correctamente).

    3. Rebozado Triple

      Pasa cada bife primero por la harina (si la usas), sacudiendo el exceso. Luego, sumérgelo completamente en la mezcla de huevo. Finalmente, cúbrelo con el pan rallado, presionando firmemente con las manos para asegurar que quede bien cubierto por ambos lados. Repite el proceso con todos los bifes. Para un rebozado más grueso, puedes volver a pasar la milanesa por huevo y pan rallado.

    4. Fritura de la Milanesa

      Calienta abundante aceite en una sartén a fuego medio-alto. Una vez caliente, fríe las milanesas de a una o dos por vez para no bajar la temperatura del aceite. Fríe durante 3-4 minutos por cada lado, o hasta que estén doradas y crujientes. Retira y colócalas sobre papel de cocina para eliminar el exceso de grasa.

    5. Armado de la Napolitana

      Precalienta el horno o el grill. Coloca las milanesas fritas en una fuente para horno. Cubre cada una con una porción generosa de salsa de tomate casera. Luego, coloca una feta de jamón (recuerda usar pavo o vacuno en nuestra versión sin cerdo) y cubre con abundante queso mozzarella o cuartirolo.

    6. Gratinado Final

      Lleva las milanesas al horno o grill durante 5-10 minutos, o hasta que el queso esté completamente derretido y burbujeante. Decora con un poco de perejil fresco antes de servir.

    Consejos de Cocina y Errores Comunes

    El Secreto del Rebozado Crujiente

    Para evitar que el rebozado se despegue, asegúrate de secar bien la carne antes de empezar. Un truco de chef es rebozar las milanesas y dejarlas reposar en la heladera por al menos 30 minutos antes de freír. Esto ayuda a que el pan rallado se adhiera mejor a la carne.

    Control de Temperatura

    Si el aceite está demasiado frío, la milanesa absorberá demasiada grasa y quedará aceitosa. Si está demasiado caliente, el pan se quemará antes de que la carne esté cocida por dentro. La temperatura ideal es cuando un trozo pequeño de pan rallado burbujea al instante.

    Alternativa Saludable: Milanesa al Horno

    Si prefieres una versión más ligera, puedes cocinar las milanesas en el horno. Después de rebozarlas, rocíalas con un poco de aceite en spray y hornéalas a 200°C (400°F) durante 20-25 minutos, dándolas vuelta a mitad de la cocción para que se doren por ambos lados. Agrega los toppings en los últimos 5-10 minutos.

    Sugerencias para Servir

    La Milanesa a la Napolitana es un plato principal contundente que se lleva bien con acompañamientos sencillos y clásicos. Las opciones más populares incluyen:

    • Puré de papas cremoso: Un clásico absoluto que complementa perfectamente la acidez de la salsa y el queso.
    • Papas fritas: La combinación de texturas (milanesa crujiente y papas fritas) es irresistible.
    • Ensalada mixta fresca: Una ensalada verde con tomate y cebolla equilibra la riqueza de la milanesa.
    • Arroz blanco: Una guarnición simple para absorber la salsa de tomate.

    Almacenamiento y Recalentamiento

    Si tienes sobras de milanesa a la napolitana, guárdalas en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 3 días. Para recalentar, la mejor opción es el horno o la freidora de aire. Evita el microondas, ya que el queso se vuelve gomoso y el pan se ablanda.

    Preguntas Frecuentes (FAQ)

    ¿Puedo usar jamón de pavo o vacuno?

    Sí, absolutamente. Esta es la clave de nuestra versión

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