Te voy a ser sincero: pocas cosas huelen tan bien como unas galletas de mantequilla recién hechas en casa. Ese aroma que sale del horno es puro recuerdo de infancia, de meriendas tranquilas y de cocina sin prisas. La verdad, no pasa de moda.
En este artículo te cuento todo sobre las galletas de mantequilla: su origen, los ingredientes básicos, la receta tradicional paso a paso y varios consejos prácticos para que queden bien a la primera. Sin complicaciones, sin técnicas raras y con resultados fiables.
Qué son las galletas de mantequilla
Las galletas de mantequilla son un clásico de la repostería europea. Se caracterizan por una textura suave, un sabor limpio y una lista de ingredientes corta. Nada de mezclas industriales ni sabores artificiales.
La base es sencilla:
- Mantequilla
- Azúcar
- Huevo
- Harina
A partir de ahí, cada casa tiene su versión. En España se preparan mucho en Navidad, pero la realidad es que encajan todo el año. Van bien con café, con té o solas, sin más.
Por qué esta receta funciona tan bien
Mira, lo bueno de esta receta es que no tiene misterio. Está pensada para quien quiere resultados estables sin ser pastelero profesional.
Funciona porque:
- Respeta proporciones clásicas
- No requiere utensilios especiales
- El proceso es claro y ordenado
- El sabor es equilibrado, sin exceso de azúcar
Además, es una receta perfecta si estás empezando en repostería casera.
Ingredientes para galletas de mantequilla caseras
Para unas 25–30 galletas:
- 250 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
- 150 g de azúcar
- 1 huevo tamaño M
- 500 g de harina de trigo
- 1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)
- Una pizca de sal
Importante: la mantequilla debe estar blanda, pero no derretida. Ese punto marca la diferencia, ¿sabes?
Cómo hacer galletas de mantequilla paso a paso
1. Mezclar la mantequilla y el azúcar
En un bol grande, pon la mantequilla y el azúcar. Bate hasta obtener una mezcla cremosa y uniforme. Puedes hacerlo a mano o con batidora, lo que tengas a mano en casa.
Aquí no hay que correr. Una textura bien integrada ayuda mucho al resultado final.
2. Añadir el huevo y la vainilla
Incorpora el huevo y mezcla hasta que se integre por completo. Si decides añadir vainilla, este es el momento.
La masa empieza a tomar cuerpo y ya huele bien, aunque todavía falte lo mejor.
3. Incorporar la harina poco a poco
Añade la harina tamizada junto con la pizca de sal. Hazlo en varias tandas y mezcla con calma. Al final tendrás una masa compacta, suave y manejable.
Si notas la masa muy pegajosa, déjala reposar en la nevera unos 20 minutos.
4. Estirar y cortar las galletas
Espolvorea un poco de harina sobre la encimera y estira la masa con un rodillo. El grosor ideal ronda medio centímetro.
Corta las galletas con moldes o con un vaso. Colócalas sobre una bandeja con papel de horno, dejando algo de espacio entre ellas.
5. Hornear
Precalienta el horno a 180 ºC, calor arriba y abajo.
Hornea las galletas durante 10–12 minutos, hasta que los bordes empiecen a dorarse ligeramente. No esperes a que estén muy oscuras; al enfriar se endurecen un poco más.
Sácalas y deja que reposen sobre una rejilla.
Consejos prácticos para que salgan bien
Te dejo algunos trucos que siempre vienen bien:
- No amases en exceso
- Respeta el tiempo de reposo si la masa lo pide
- Usa mantequilla de buena calidad
- No sobrecargues la bandeja de horno
Y uno muy importante: cada horno es un mundo. Vigila las primeras tandas y ajusta tiempos.
Variantes sencillas de galletas de mantequilla
Una vez tienes la receta base, puedes adaptarla sin problemas.
Galletas de mantequilla con limón
Añade ralladura de limón a la masa. Da un toque fresco y ligero.
Galletas de mantequilla con chocolate
Incorpora pepitas de chocolate negro antes de formar las galletas. Un clásico que siempre funciona.
Galletas decoradas
Estas galletas admiten glaseado, chocolate fundido o azúcar por encima. Ideales para celebraciones o regalos caseros.
Cómo conservar las galletas de mantequilla
Una vez frías, guarda las galletas en un recipiente hermético. Aguantan bien hasta una semana a temperatura ambiente.
Si quieres conservarlas más tiempo, puedes congelar la masa cruda ya cortada. Así tienes galletas listas para hornear cuando apetezca.
Un clásico que merece su sitio en tu cocina
Las galletas de mantequilla son de esas recetas que no fallan. Son fáciles, versátiles y siempre gustan. No necesitan ingredientes raros ni técnicas complicadas. Solo un poco de tiempo y ganas.
La verdad, hacerlas en casa tiene algo especial. Es sencillo, es práctico y el resultado compensa. Y bueno… cuando alguien prueba una y pide otra, ya sabes que ha merecido la pena.